XII · El Colgado

Se desplaza de un árbol a otro planeando, casi en paracaídas, gracias a sus patas palmeadas. La llaman «pimienta» porque su secreción cutánea hace estornudar; cuando la atacan, unas glándulas de la cabeza producen una sustancia blanca y pegajosa que ahuyenta a los depredadores, serpientes incluidas. Se reproduce en una sola noche, tras las primeras lluvias.